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¿Necesitas repactar un crédito? En esto te tienes que fijar antes de firmar

Aunque tengas una deuda impaga, como deudor, tienes derechos.

Y es por eso que la repactación no es un favor sino que un acuerdo entre el acreedor y el deudor que, además,  genera beneficios tanto para el deudor, porque sale de la morosidad y regulariza sus antecedentes financieros; y para la empresa, pues recupera un crédito moroso y obtiene el pago de la deuda.

Por lo mismo, el consumidor no debe aceptar cualquier condición que la empresa trate de imponer, ya que las repactaciones pueden prestarse para abusos, por lo que es fundamental que las personas conozcan y ejerzan sus derechos.

Las repactaciones jamás podrán hacerse de manera unilateral por parte de la empresa, siempre será necesario el consentimiento del deudor aceptando la oferta que ésta le realice”, dice Ricardo Ibáñez, abogado de DefensaDeudores.cl.

También se debe tener presente que una repactación siempre encarecerá la deuda original: “estará sujeta a una tasa de interés superior a la del crédito moroso, se aplicarán los gastos de cobranza y, además, los intereses de dicho crédito se capitalizan y pasan a formar parte del nuevo capital que será la base de la repactación.

Es por ello que ésta es una alternativa de solución peligrosa y que el deudor no debe tomar sólo por el temor a verse enfrentado a un procedimiento judicial de cobranza”, explica Ibañez.

Otra alternativa a la repactación

Con la entrada en vigencia de la Ley 20.720 (Nueva Ley de Quiebras) en 2014, existen nuevos procedimientos para las personas deudoras que le permitirán solucionar su problema de morosidad sin tener que recurrir a una repactación, lo que es muy favorable cuando la persona tiene más de una deuda morosa.

En ese sentido, si la persona tiene dos o más deudas vencidas, por más de 90 días de atraso, que sumen más de 80 UF y que no hayan sido notificadas de una demanda de cobranza, podrán recurrir a la Renegociación ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento.

El experto  sostienes que “es un procedimiento administrativo y gratuito que permite acordar con todos sus acreedores a la vez condiciones más favorables para el pago de las deudas, por ejemplo, obteniendo un mayor plazo para pagar, la rebaja de la tasa de interés, la condonación de intereses, etc. Lo importante es que con el acuerdo se produce la rehabilitación financiera del deudor, lo que se traduce en la eliminación de la morosidad de Dicom.

¿Qué tener en cuenta?

  • Como la repactación no es una imposición que hace la empresa, ni tampoco obligación para el deudor aceptarla, si el deudor cuenta con el dinero para regularizar la deuda, puede hacer el pago directamente en la empresa acreedora y no en la empresa de cobranza y, así, regularizar la deuda, evitando una repactación.
  •  El consumidor debe saber que cuando repacta una deuda se genera una nueva obligación, por lo que la deuda original deja de estar vencida y, por tanto, la empresa tiene la obligación de eliminar la morosidad de los registros.
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